Así lo señala un nuevo estudio desarrollado por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Hace una década que Whatsapp se implementó en nuestra sociedad. Desde entonces, esta red social facilita la comunicación. No sólo a distancia, si no también cuando estamos a pasos de nuestros amigos o familiares.

En la vida cotidiana, se usa habitualmente para socializar o tratar temas sobre el trabajo. Pero ¿qué ocurre cuando pasamos horas enteras frente a esta aplicación? Nuevos estudios afirman que podría ser adictivo.

Erika Villavicencio Ayub, coordinadora de psicología organizacional de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirmó que por recientes estudios médicos y síntomas detectados, el uso intensivo de Whatsapp podría convertirse en una adicción a las Tecnologías de la Información (TIC).

Por otro lado, la coordinadora de la UNAM afirmó que hay una discusión acerca de ésta problemática a nivel social.

De acuerdo con la académica, existen diversos indicadores que detectan si somos o no adictos al whatsapp. Estos, son: el tiempo dedicado a la aplicación, mentir sobre su uso, creer que se reciben notificaciones (alucinaciones o vibración “fantasma”).

A esto, Villavicencio Ayub suma otros síntomas. Entre ellos, descuidar las horas de sueño, el cuidado personal, no alimentarse bien, perder relaciones interpersonales y mantener esta conducta a pesar de las consecuencias negativas.

Conforme la dependencia avanza, el individuo se aísla y baja su rendimiento escolar o laboral. Además, puede llegar a recibir quejas de gente cercana. O bien, puede entrar en ataque de ansiedad cuando no tiene acceso o la batería está por agotarse.

Según Villavicencio Ayub, los que sufren esta adicción también experimentan altos niveles de ansiedad, depresión, fatiga y alteraciones de concentración. Esto se refuerza porque el cerebro recibe una sensación placentera al usar la red.

¿Cómo hacer frente a este problema?

Villavicencio Ayub explicó que esta dependencia ha avanzado a niveles alarmantes en los jóvenes, incluso se han registrado algunos casos de muerte. 

Lo primero que se debe hacer es acudir a un profesional para que diagnostique al paciente para realizar el correspondiente tratamiento.

 

Un nuevo telescopio de la NASA, capaz de dar a los humanos la imagen más clara del universo desde el Telescopio Espacial Hubble, podría encontrar hasta 1.400 nuevos planetas fuera del sistema solar.

El nuevo telescopio va a preparar el camino para una búsqueda más precisa y enfocada de vida extraterrestre, según el grupo de astrónomos de la Universidad Estatal de Ohio que realizó la investigación.

Este estudio proporciona las estimaciones más detalladas hasta la fecha del alcance potencial de la misión del telescopio de inspección por infrarrojos de campo amplio (llamado WFIRST, por sus siglas en inglés).

El telescopio fue diseñado por la NASA para encontrar nuevos planetas e investigar la energía oscura, exoplanetas y la formación de estrellas y planetas.

Para encontrar nuevos planetas, WFIRST utilizará una microlente gravitacional, una técnica que se basa en la gravedad de las estrellas y los planetas para doblar y magnificar la luz que proviene de las estrellas.

Este efecto de microlente, que está conectado a la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein, permite a un telescopio encontrar planetas que orbitan estrellas a miles de años-luz de distancia de la Tierra, mucho más lejos que otras técnicas de detección de planetas.

Tendrá el mismo tamaño de espejo que el Hubble —2,4m— pero será mucho más potente y podrá explorar el Universo en infrarrojo, a diferencia del Hubble.

La NASA comenzó la planificación inicial del WFIRST en mayo del 2018, y su lanzamiento está previsto para mediados de los años 2020.

En febrero del 2019, la Administración Trump recomendó eliminar el programa WFIRST, aunque más tarde fue reintroducido por el Congreso que le dio a la NASA un aumento del 8% en el presupuesto.

 

Sputnik — Durante el lanzamiento del cohete portador Soyuz MS-10 con la nueva tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo tuvo lugar una "avería del portador", según informó el locutor de la transmisión realizada desde el sitio web de Roscosmos.

Durante el lanzamiento del cohete portador Soyuz MS-10 con la nueva tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo tuvo lugar una "avería del portador", según informó el locutor de la transmisión realizada desde el sitio web de Roscosmos.

A bordo de la Soyuz MS-10 están los miembros de la misión de la EEI 57/58: el cosmonauta ruso Alexéi Ovchinin y el astronauta estadounidense Tyler Nicklaus 'Nick' Hague.

La nave espacial aterrizó en Kazajistán y los miembros de la misión de la Estación Espacial Internacional (EEI) 57/58 ya se comunicaron con el centro de control de vuelos, comentó a Sputnik una fuente de la rama espacial rusa.

"Según los datos del servicio de telemetría, la nave con el cosmonauta y el astronauta ya aterrizó en la estepa de Kazajistán; la tripulación se comunicó con los servicios terrestres del cosmódromo", señaló el interlocutor de la agencia.

Más tarde una fuente de Baikonur informó que la cápsula de la nave Soyuz averiada con los cosmonautas a bordo se eyectó gracias a la activación del sistema de seguridad ante averías

"La cápsula con los cosmonatuas que estaba en la Soyuz accidentada fue eyectada por el sistema de seguridad ante averías", afirmó el interlocutor de la agencia.

Operación de rescate

Los equipos de búsqueda y rescate ya llegaron al lugar del aterrizaje de la nave espacial Soyuz MS-10 averiada, informó a Sputnik una fuente del sector espacial.

Los paracaidistas militares salieron de un avión An-26 hacia el lugar donde se localizó la cápsula con los cosmonautas de la nave Soyuz MS-10 siniestrada tras fallar este jueves su cohete portador, según el comunicado emitido por el Distrito Militar Central.

Se señala que a los tripulantes de la nave espacial Soyuz MS-10 los evacuan en helicóptero a la ciudad kazaja de Zhezkazgan (centro).

"Los tripulantes fueron subidos al helicóptero Mi-8 del Distrito Militar Central; los envían a la ciudad de Zhezkazgan para una evaluación médica detallada", dice el comunicado.

Otra fuente en el cosmódromo de Baikonur informó a Sputnik que los médicos, que llegaron al lugar junto con los rescatistas, no detectaron lesiones a los tripulantes.

"Los médicos no detectaron lesiones ni a Alexéi Ovchinin, ni a Nick Hague", dijo.

Se precisa que los tripulantes serán llevados al hospital de Baikonur.

Los dos tripulantes de la nave Soyuz MS-10, el ruso Alexéi Ovchinin y el estadounidense Nick Hague, fueron sacados ya de la cápsula recuperable y están bien tras el descenso balístico que siguió al fallido lanzamiento de este jueves, según el Instituto de Problemas Médicos y Biológicos (IMBP), un centro de la Academia de Ciencias de Rusia especializado en biomedicina espacial.

 

"Los tripulantes han sido sacados de la cápsula de descenso. Están bien. Seguimos trabajando con ellos. Por ahora, los médicos no notan efectos negativos", dijo a Sputnik el director del ente, Oleg Orlov.

 

El científico mencionó sin embargo que "los tripulantes podrían ser evacuados directamente a Moscú". La decisión a este respecto, añadió, incumbe a una comisión estatal.

Orlov afirmó que los ocupantes de la nave "aguantaron dentro de lo normal" las sobrecargas del descenso y calificó de "bueno" su estado psicológico, aunque los expertos deberán examinarlos más detenidamente.

"Por el momento, su estado psicológico no suscita recelos. Los tripulantes han actuado profesionalmente", concluyó.

Por su parte, el servicio de prensa del Distrito Militar Central de Rusia informó que sus helicópteros Mi-8 habrían partido de Zheskagán, Baikonur y Karagandá para rescatar a la tripulación.

Futuros lanzamientos

Rusia suspende todos los lanzamientos de naves tripuladas tras el accidente de la nave Soyuz MS-10 hasta que se aclaren las circunstancias, declaró a Sputnik una fuente informada.

"La comisión para averías de Roscosmos decidió suspender tras el accidente todos los lanzamientos de cohetes Soyuz-FG que se usan para transportar a los cosmonautas a la EEI, hasta que se aclaren las causas (de la avería)", dijo el interlocutor.

El vice primer ministro ruso Yuri Borísov, encargado del sector espacial, entre otros ámbitos, confirmó esa información.

Otra fuente informó a Sputnik que "el programa de lanzamiento de naves tripuladas y de carga a la EEI se revisará".

No se descarta que se aplace para una fecha indeterminada la próxima misión a la EEI programada para diciembre.

De momento en la EEI hay tres personas lo que, según la fuente, "por supuesto, influirá en [el calendario de] los experimentos científicos".

Qué pasó

El accidente de la nave Soyuz MS-10 se debió a un fallo ocurrido, según datos previos, durante la separación de la primera y la segunda etapas del cohete portador Soyuz-FG, informó a la prensa el vice primer ministro de Rusia Yuri Borísov.

"Según datos previos, en base a los segundos (transcurridos) del vuelo, esto por lo visto sucedió durante la separación entre la primera y la segunda etapa", indicó.

El viceministro añadió que "en el segundo 123 se activó el sistema de seguridad ante averías, funcionó adecuadamente, se eyectó la cápsula del cohete portador y la tripulación aterrizó satisfactoriamente". 

Se ha instituido una comisión para investigar las causas del accidente.

Borísov destacó que Rusia proporcionará a Estados Unidos toda la información necesaria sobre el lanzamiento fallido de la nave Soyuz MS-10.

"Les proporcionamos (a EEUU) toda la información necesaria que provocó el accidente", dijo Borísov.

Agregó que cree que "Estados Unidos trata la situación con comprensión".

Según el presidente del Comité de Emergencias del Ministerio de Interior de Kazajistán, Vladímir Bekker, la tripulación de la nave espacial rusa Soyuz tomó por si sola la decisión de eyectar la cápsula recuperable tras el fallo del cohete portador.

"Según datos previos, al segundo doce de vuelo tras la separación de la primera etapa tuvo lugar una situación anormal, tras lo cual la tripulación tomó la decisión de eyectar la cápsula con los cosmonautas de la nave espacial, tras lo cual esta aterrizó en las cercanías de la ciudad de Zheskazgán", aseveró el funcionario durante un encuentro con la prensa en Astaná.

Reacción de la NASA

A su vez, la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos) informó que tras el accidente la nave Soyuz MS-10 pasó al régimen de descenso balístico.

"La tripulación regresa a la tierra en el régimen de descenso balístico", señaló la entidad en su cuenta de Twitter.

 

La NASA también agregó que "los helicópteros ya partieron al lugar [del aterrizaje]".

"Continuamos recibiendo informaciones de nuestros socios rusos", aseveró el locutor a cargo de la transmisión.

Más tarde la NASA confirmó el contacto con los tripulantes de la Soyuz tripulada y dice que su estado es bueno.

 

Sputnik- El creciente interés de distintos Estados en el satélite terrestre ha dado un nuevo empujón a la carrera espacial. Los países avanzados y aquellos más noveles en la exploración del cosmos desarrollan sus propios programas lunares por una serie de razones importantes, considera Alia Prokófieva, presidenta del grupo espacial ruso Galaktica.

Prokófieva nombró en un artículo para el portal High Tech cuatro razones por las que los Estados más potentes del mundo quieren ser los primeros en construir fábricas y enviar misiones al satélite terrestre. Lo hacen para obtener sus recursos naturales, producir energía y para lanzar desde la Luna proyectos relacionados con la futura exploración del cosmos.

Paraíso energético

La Luna es una fuente potencial de minerales raros que prácticamente no pueden encontrarse en la Tierra. La superficie lunar está cubierta de regolito, que son restos de materiales poco compactos formados de fragmentos de roca y suelo, compuesto mayormente por oxígeno y silicio, además de aluminio, hierro, magnesio, calcio y en pequeñas cantidades titanio, volframio, molibdeno, oro y platino.

"Claro está que no será rentable transportar las riquezas lunares a la Tierra. Sin embargo, en el futuro será posible procesarlos en el lugar", escribe la autora del artículo. 

Según Prokófieva, para eso será necesario crear las bases lunares y construir las naves espaciales aptas para las misiones duraderas.

Otra virtud de la Luna es la existencia de reservas de hielo acuático que fueron encontradas cerca de los polos. Este hallazgo será útil para la futura colonización de la Luna. Aparte de eso, esta sustancia puede ser una buena fuente de hidrógeno, que es uno de los principales componentes del combustible para los propulsores de los cohetes.

Además, la Luna alberga reservas del helio 3, isótopo que también forma parte de regolito lunar y está considerado el combustible termonuclear de más futuro en el momento actual.

"Las reservas de helio 3 en la Luna pueden variar entre los 100.000 y los 2,5 millones de toneladas en función de los métodos de evaluación", escribe la autora.

Simultáneamente, la Luna es el objeto y la plataforma de una serie de investigaciones dirigidas a crear nuevos materiales, tecnologías y modelos productivos.

El objetivo final es crear estaciones autosuficientes y habitables y apostar por objetos industriales en la Luna. Primeramente, los expertos apuestan por las industrias que necesitan el vacío. Se trata de la cultivación de cristales, la producción de aleaciones superlimpias, la microelectrónica y la nanoelectrónica.

"Mientras que en la Tierra el vacío para estos procesos se crea a mano, el extremo enrarecimiento de la atmósfera en la Luna lo ofrece casi en bandeja", recalca Prokófieva.

La refracción y la extinción, entre otras características físicas de la atmosfera terrestre, impiden a los telescopios obtener imágenes de alta resolución.

La Luna está exenta de estas peculiaridades. El despliegue de un telescopio en la superficie lunar permitirá a los astrónomos no solo obtener imágenes de alta resolución, sino conducir observaciones en gama infrarroja y ultravioleta.

Prokófieva opina que, desde el punto de vista de la cosmonáutica, la ausencia de la atmósfera y la baja gravitación hacen que la Luna sea la plataforma perfecta para lanzar misiones de largo alcance.

"La velocidad orbital, necesaria para poner un objeto en la órbita baja constituye 7,9 km/s para la Tierra y es de 1,7 km/s para la Luna. La velocidad de escape necesaria para abandonar la órbita y superar la atracción gravitacional llega a 11,2 km/s para la Tierra y 2,4 km/s para la Luna", apunta la presidenta del 

Es decir, para realizar las respectivas maniobras, un aparato lanzado desde la Luna necesitará seis veces menos combustible que uno que parte desde la Tierra.

Carrera espacial

Prokófieva también citó en su artículo todos los intentos que emprenden los distintos países para explorar la Luna de una manera lo más rápida posible.

En los próximos años, Rusia planea lanzar paulatinamente tres aparatos de investigación.

Luna 25. Su lugar de aterrizaje se situará en el polo sur de la Luna. Su plazo de exploración será de un año. El objetivo de su misión es estudiar la superficie lunar y elaborar las soluciones tecnológicas para la misión Luna 27 y las demás.

Luna 26. El objetivo de esta misión es explorar de manera remota los recursos lunares y mapear su superficie. Durante un año este aparato se encontrará en la órbita a una altitud de 200 kilómetros. Durante este plazo, la nave bajará dos veces a una altitud de 50 kilómetros para llevar a cabo investigaciones más pormenorizadas.

Luna 27. El lugar de aterrizaje de este aparato —que verá la luz en 2021- se ubicará en el Polo Sur. Sus objetivos serán estudiar el regolito lunar, perforar la superficie del satélite a una profundidad de dos metros y analizar la materia obtenida tras esta perforación.

A su vez, EEUU desarrolla el Sistema de lanzamiento espacial que, en combinación con la nave Orión, llevaría a los astronautas de la NASA más lejos en el espacio que nunca antes.

 

Debido a una serie de fallos técnicos, este lanzamiento, programado para 2018, fue aplazado hasta 2019. Los especialistas estadounidenses esperan que en el trascurso de tres semanas este aparato sobrevuele la Luna y regrese a la Tierra. Si esta misión acaba con éxito, EEUU lanzará una nave pilotada.

Los astrónomos estadounidenses promueven activamente el proyecto de la estación lunar llamado Portal de Espacio Profundo, que también será administrado por la NASA. Se espera que esta sea una base intermedia para una futura expedición a Marte.

El primer módulo de esta estación se colocará en la órbita de la Luna en 2022. En 2023, los módulos de combustible y uno logístico se reúnen con ello. Los módulos habitables serán integrados en esta estación en 2024.

Rusia y EEUU no son las únicas potencias que participan en la carrera espacial. China, la India y Japón también están involucrados en ella.

En la segunda mitad del 2018, China planea lanzar la estación automática Chang'e 4, que realizará el primer aterrizaje suave en la historia en la cara oculta de la Luna e investigará sus territorios. El gigante asiático ya envió al espacio un satélite para mantener la comunicación de esta estación con la Tierra.

En paralelo, China trabaja activamente para crear el cohete superpesado Changzheng-9 o Larga Marcha 9. Si todo sale como debe, este transportará a los astronautas chinos a la propia Luna.

A su vez, la India está desarrollando la estación Chandrayaan-2, que será transportada a la Luna por el cohete portador GSLV Mk II en 2019. Durante un año, esta estación estudiará la superficie lunar.

El lanzamiento de la misión japonesa Smart Lander for Investigating Moon (SLIM) está programado para 2021. Los científicos nipones eligieron el mar lunar Mare Nectaris como lugar de aterrizaje. El principal objetivo de su misión será entender cuán verosímil es la teoría que explica la aparición de la Luna a través de la colisión de un gran objeto celeste con la Tierra.

¿A quién pertenece la Luna?

El gran número y la calidad de proyectos lunares plantean ante sus autores un difícil dilema: necesitan ponerse de acuerdo sobre la división de la superficie lunar entre sí.

Actualmente, según el artículo 2 del Tratado sobre el espacio exterior datado en 1967, el espacio ultraterrestre, incluida la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera.

En marzo de 2018, la Casa Blanca publicó el documento llamado Protección y Preservación de Lugares de Aterrizaje y de Artefactos del Programa Lunar Apolo.

En su texto, las autoridades estadounidenses mencionaron que los objetos y los equipos del programa Apolo que se encuentran en la superficie lunar son propiedad de EEUU. Además, exigieron que otros Estados acordaran con Washington la implementación de sus misiones lunares. Según el país norteamericano, este paso es necesario para conservar sus objetos y equipos en la Luna y evitar posibles daños.

Prokófieva supone que las primeras estaciones lunares se crearán en concordancia con el principio de pertenencia estatal. De hecho, serán enclaves de metrópolis terrestres, si bien la superficie lunar bajo sus pies no pertenecerá 'de iure' a nadie.

"Las disputas y conflictos surgirán inevitablemente a medida que se desarrolle la infraestructura. Más tarde o temprano todos los que quieren hacerse con un trozo de la tarta lunar tendrán que ponerse a negociar acerca de la división de su superficie entre sí", concluyó.

 

El primer tren de hidrógeno del mundo fue lanzado por uno de los fabricantes de transporte ferroviario más grandes de Europa: la compañía francesa Alstom.

El nuevo tren se llama Coradia iLint y solo usa hidrógeno para funcionar. Gracias a ello, no emite nada de CO2. Así, el Coradia iLint ya ha entrado en servicio en Alemania, informa el servicio de prensa de la compañía.

Según explicó el director ejecutivo de la empresa, Henri Poupart-Lafarge, el nuevo tren es "una revolución para Alstom y para el futuro de la movilidad".

"El Coradia iLint da comienzo a una nueva era en el transporte ferroviario sin emisiones. Una innovación, resultado del trabajo en equipo entre Alemania y Francia, que es un ejemplo de la exitosa cooperación transfronteriza", dijo Poupart-Lafarge.

La primera región donde el nuevo tren empezará a transportar pasajeros será en la Baja Sajonia (Alemania), donde reemplazará a los trenes diésel que, de momento, prestan los servicios a los pasajeros.

Dos Coradia iLint operan de acuerdo con el horario fijo en la ruta de Buxtehude-Bremervörde-Bremerhaven-Cuxhaven, que cubre aproximadamente unos 100 kilómetros de distancia. 

Coradia iLint ya opera en la región alemana de Baja

El uso del Coradia iLint no se limitará a dos trenes en la Baja Sajonia: la compañía francesa entregará 14 trenes más a las autoridades locales de la región.

El innovador tren tiene células de combustible que convierten el hidrógeno y oxígeno en electricidad, que es transferida a las baterías de litio, eliminando así cualquier emisión de contaminantes.   

El hidrógeno se almacena en un tanque de combustible sobre el tejado del tren, que se llena gracias a una 'gasolinera' de hidrógeno móvil. Se prevé que en 2021 entre en servicio un punto de repostaje fijo.

El volumen de estos tanques de hidrógeno les confiere a los Coradia iLint una autonomía de hasta 1.000 kilómetros, lo cual les permite operar durante un día entero con un solo repostaje.

Además, el tren es capaz de alcanzar una velocidad de 140 km/h y, con ello, su emisión de ruido es más baja de lo normal.

"La tecnología de propulsión sin emisiones de Coradia iLint ofrece una alternativa sostenible a los trenes diésel convencionales, especialmente en las líneas no electrificadas", dijo el ministro de Economía y Transporte de la Baja Sajonia, Bernd Althusmann.

Al implementar el uso cotidiano de la tecnología de células de combustible se allanará el camino para el transporte ferroviario, que en su mayor parte operará de manera ecológica y sin emisiones en el futuro.

 

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