Miles de ciudadanos en todo Colombia, salieron a las calles de distintas ciudades, a rechazar el terrorismo y la violencia que sigue cobrando vidas de inocentes, de civiles y de uniformados en gran parte del territorio nacional.

La consigna de los colombianos que volvieron a convertirse en una infinita mancha blanca en las distintas calles y plazas de la Nación, fue una sola y tiene que ver con ratificarle a todos esos sectores violentos y a las organizaciones criminales que la única salida que tiene el país es la convivencia y que los violentos nunca tendrá cabida.   

El presidente Iván Duque, lideró la marcha que terminó en la plaza de Bolívar en Bogotá e insistió en que “al terrorismo lo vamos a derrotar todos los colombianos unidos”.

“Nosotros tenemos dolor, tenemos el corazón arrugado pero también tenemos el deseo de honrar a nuestros héroes y honrar su memoria significa rechazar la violencia, rechazar el terrorismo y unirnos como país”, anotó el Jefe de Estado.

El también ex mandatario Juan Manuel Santos se pronunció en twitter y dijo: "Estoy complacido de ver que el país entero, sin importar su origen político, está unido ante la buena causa de decir #NoAlTerrorismo”.

Una constante durante la marcha y las diversas concentraciones a lo largo y ancho del territorio fue el apoyo permanente que se le hizo a la Policía Nacional, pues los uniformados que apoyaban la seguridad de la jornada, se vieron gratamente sorprendidos por el saludo fraternal y las expresiones de cariño de los ciudadanos.

Cabe recordar que la movilización surgió en respuesta al atroz atentado con explosivos que cobró la vida de 20 cadetes de la policía Nacional en la Escuela Francisco de Paula Santander, situada al sur de la capital del país y que estuvo nutrido de todos los sectores políticos, las autoridades nacionales y los ciudadanos sin distingo de raza y credo, porque el rechazo era contra la violencia que la sugrn todos los colombianos.

Este 20 de enero como lo vienen realizando desde hace 28 años, la República Independiente de Azerbaiyán, rendirá un homenaje a las víctimas ocasionadas por el ejercito soviético que esa aciaga noche atacó la ciudad de Bakú, causando la muerte  de 134 civiles  y dejando más de 700 heridos.

De acuerdo con los historiadores, los hechos sangrientos ejecutados por miembros del Ejercito, Soviético, bajo las ordenes de Mikhail Gorbachev, que  desplegaron una fuerza descomunal para desestabilizar el movimiento independentista y recurrió a la masacre de inocentes civiles la noche del 19  y la madrugada del 20 de enero de 1999, termino por convertirse en uno de los pilares que encendió el corazón y el espíritu libertario de Azerbayán, que desde ese sangriento día intensifico sus pretensiones de convertirse en una nación independiente de la Unión Soviética.

Quisimos conocer más acerca de los hechos ocurridos es día y conversamos con el Jefe de la Misión Diplomática de Azerbaiyán en Colombia, Hamid Zeynalolov,  quien nos manifestó que este año para conmemorar ese doloroso incidente, se adelantaran una serie de eventos conmemorativos en todo el país y en especial en su capital Bakú, donde se realizara una ofrenda floral presidida por el Presidente Ilham Aliyev, la Primera Dama de la República, Mehriban Aliyeva, miembros de su familia y distinguidas personalidades en el memorial de los mártires, donde reposan  los restos de las víctimas, así como una serie de actos culturales, conferencias y charlas, en homenaje a las víctimas inocentes que ese fatídico 20 de enero de 1990, cayeron asesinadas por miembros de las Fuerzas Especiales de la Unión Soviética.  

De acuerdo con Zeynalov, para los ciudadanos de Azerbaiyán, “recordar esta fecha es de vital importancia, porque aunque cayeron civiles inocentes muertos bajo el fuego de las balas del ejercito Soviético, ese día tiene un significado muy especial, porque despertó  el heroísmo de nuestra gente y se convirtió en un aliciente más para que el pueblo de Azerbaiyán intensificara la lucha por lograr nuestra independencia y hoy poder estar orgullosos de ser una República democrática libre”.

Por eso todos  los 20 de enero de cada año tomamos ese día para reflexionar y rememorar momentos heroicos de nuestra nación y en todos los lugares del mundo, embajadas, consulados y en los países donde habitan miembros de nuestra comunidad conmemoramos esta fecha como un día nacional. Subrayó Hamid Zeynalov. 

 

El balance del siniestro del atentado con un carro bomba a la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional en Bogotá-Colombia, arroja un saldo oficial de 21 muertos y 68 personas más heridas de acuerdo con los reportes oficiales.

 Las autoridades colombianas con el presidente Iván Duque a la cabeza, quien hizo presencia minutos después de la acción terrorista a la sede de Instrucción y Formación de la Policía Nacional, confirmaron que el autor material del reprochable suceso había sido José Aldemar rojas Rodríguez, quien también resultó muerto tras hacer explotar el vehículo en el que se movilizaba.

A juicio del Jefe de Estado, la acción criminal en proceso de una profunda investigación, es “un atentado a la sociedad” entera. “Colombia no se amedrenta ni se someterá jamás a los criminales”, subrayó el mandatario, tras realizar un consejo de seguridad extraordinario en la sede de la Escuela de Cadetes afectada, con toda la cúpula militar y de policía, en el que estuvieron presentes Néstor Humberto Martínez, fiscal General; Fernando Carrillo, Procurador General y el alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa.

Con base en los primeros indicios el carro bomba de marca Nissan Patrol, modelo 1993, utilizado por los terroristas estaba cargado con más de 80 kilos de pentolita, lo que cobró la vida de algunos de los cadetes que se encontraban en esa sede de la Policía Nacional, entre los que figuran algunos extranjeros.

Fuentes ecuatorianas confirmaron que la cadete de 21 años, Erika Chicó, nacida en Quito, es una de las víctimas mortales, mientras que su colega Carolina Sanango, quien estaba en formación en Colombia desde el año anterior, se encuentra en un centro asistencial y fuera de peligro.

Las autoridades colombianas siguen adelantando pesquisas e investigaciones para dar con los demás responsables de este deplorable crimen terrorista que puso en alerta a la Nación entera y que obligó a la Policía y Ejército Nacional, así como a las demás entidades gubernamentales en alerta máxima.    

 

 

 

 

 

 

 

El presidente Iván Duque pidió hacer efectivas las órdenes de captura contra los cabecillas del ELN y retiró a los negociadores de esa guerrilla los beneficios otorgados en medio de los diálogos.

Tras el anuncio del primer mandatario se reactivan las circulares rojas vigentes contra los negociadores del Ejército de Liberación Nacional, que en este momento se encuentran en Cuba.

Cabe recordar que el gobierno colombiano señaló este viernes al ELN como el responsable del ataque terrorista que dejó 21 muertos en la Escuela de Cadetes General Santander, marcando el fin de los diálogos de paz con esa guerrilla.

"El gobierno nacional sabe y entiende que el ELN no tiene voluntad de paz", dijo en su momento el comisionado de paz, Miguel Ceballos, en una rueda de prensa junto con otras altas autoridades en la presidencial Casa de Nariño.

Estos son algunos apartes de la alocución Presidencia 

El dolor causado por el miserable atentado terrorista contra los jóvenes cadetes de la Escuela General Santander hoy continúa en los corazones de todos los colombianos. En las 36 horas que

han transcurrido desde este acto de barbarie, las autoridades y los entes de investigación han establecido los responsables y la secuencia completa de los hechos.

Desde esta mañana el país conoce estos resultados: el Grupo Armado Terrorista ELN es el autor del despreciable ataque contra el centro de estudios de la Policía Nacional. Este fue un atentado preparado y organizado con muchos meses de anticipación. No descansaremos hasta llevar a la Justicia a todos los autores materiales e intelectuales.

 

Para toda Colombia hoy es claro que el ELN no tiene ninguna genuina voluntad de paz.

 

No existe ninguna ideología ni causa que justifique la sevicia de ayer contra la juventud colombiana, que justifique el asesinato de otro ser humano, que justifique las extorsiones y otros delitos como el ecocidio perpetrado por décadas en nuestro país. No hay justificación alguna para contaminar el suelo colombiano con el equivalente a los más graves derrames de petróleo de la historia.

No hay justificación ni consideración ni vacilación ante el terrorismo. Esta es una amenaza que sufren muchísimos países. Ayer en Bogotá los criminales atentaron contra jóvenes estudiantes con ganas de servirle a nuestro país. Un dolor similar experimentó en el pasado Madrid, Nueva York, París, Londres, Buenos Aires y otras tantas sociedades que encontraron en la unidad y en la contundencia la mejor línea de defensa contra el terror.

Todos los colombianos queremos la paz para nuestro país. El artículo 22 de la Constitución Política la ratifica como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento. Nuestro país rechaza la violencia, repudia el terrorismo y cree en la legalidad como principal cimiento para el disfrute y la consolidación de la paz.

La paz se construye siguiendo el lema de nuestro escudo: el encuentro fraterno entre la Libertad y el Orden. Esta construcción, que es el objetivo de toda nuestra sociedad, florece en un marco de legalidad con Justicia y Seguridad, y es mi deber constitucional proteger la vida, la honra y los bienes de todos los colombianos.

Ese marco de legalidad y ese deber constitucional guían nuestra política frente al ELN. Por eso, desde el primer día de nuestro gobierno le exigimos a este grupo criminal la entrega de todos los secuestrados en su poder y el cese de sus actividades delincuenciales para considerar cualquier espacio de conversación.

Estas condiciones no nacen del capricho y son el reflejo de esta premisa: la paz, la paz se debe construir sin premiar ni legitimar a los criminales y la paz no puede ser producto del chantaje contra la legalidad. El secuestro no solo es un execrable delito contra la libertad, sino un crimen de lesa humanidad.

Colombia y la comunidad internacional le exigen nuevamente al ELN la liberación total e incondicional de los secuestrados a los que hoy mantienen alejados de sus seres queridos. Le exigen al ELN el cese de las actividades delincuenciales contra la vida y la libertad de los colombianos y contra la infraestructura vital de la Nación.

 

El engaño sistemático y la violencia irracional han caracterizado casi tres décadas de fallidas conversaciones con el ELN. La lista de atentados terroristas, secuestros y crímenes es bien conocida por todos los colombianos. Desde las 78 víctimas del vil ataque al oleoducto en Machuca, Antioquia, hace 20 años, hasta los estudiantes de la Escuela de Cadetes en Bogotá el día de ayer muestran el innegable hilo conductor que los guía que no es otro que el desprecio a la vida. Los registros oficiales nos indican que 5.682 ciudadanos inocentes han sido secuestrados por el ELN en los últimos 23 años: esto es 247 secuestrados al año, y alrededor de dos personas cada tres días. El ELN es y ha sido una máquina criminal de secuestros y atentados.

Durante los 17 meses del proceso de diálogo entre la administración anterior y el ELN, estos criminales ejecutaron 400 acciones terroristas en 13 departamentos, dejando 339 víctimas y más de 100 asesinatos.

En lo corrido de nuestro Gobierno el ELN ha pretendido seguir con secuestros y actos terroristas, asesinando líderes sociales, y a pesar de los insistentes pedidos de familias indefensas, se ha negado a proveer la mínima información humanitaria de los 16 secuestrados que hoy tienen en su poder y de quienes no se conoce ninguna información. En estos casi seis meses no hemos bajado la guardia y hemos capturado 385 de sus miembros y se han registrado más de 148 desmovilizaciones individuales.

Basta ya, señores del ELN. Basta ya de muertos, basta ya de secuestros y de atentados contra el medio ambiente. Colombia les dice: Basta.

Hoy, después de convocar el Consejo de Seguridad Nacional y de dialogar intensamente con líderes de la comunidad internacional, he ordenado el levantamiento de la suspensión de las órdenes de captura a los 10 miembros del ELN que integraban la delegación de este grupo en Cuba y he revocado la resolución que creaba las condiciones que permitan su permanencia en ese país. Esto significa la terminación inmediata de todos los beneficios otorgados a ellos en el pasado por el Estado y la activación de las circulares rojas de la Interpol.

Agradecemos la solidaridad expresada por el gobierno de Cuba el día de ayer y hoy les pedimos hacer efectivas las capturas de los terroristas que se encuentran en su territorio y entregarlos a las autoridades policiales colombianas.

Seguiremos fortaleciendo el respaldo internacional para condenar y perseguir a este grupo terrorista. Hoy hemos recibido un sólido apoyo a nuestro Gobierno en la lucha contra el terrorismo. Demandamos la liberación de los secuestrados y el fin de sus actos criminales. Por esa misma razón, también denunciaremos a cualquier Estado que brinde respaldo o permita la presencia de miembros de este grupo en su territorio.

Continuaremos la persecución contra este grupo con toda las capacidades ofensivas y sancionatorias del Estado. Perseguiremos sus bienes quitándoles el dominio y llevando sus testaferros a la justicia y fortaleceremos la desmovilización individual para que los miembros del ELN que genuinamente le apuesten a dejar la violencia tengan una ruta de regreso a la civilidad y seguiremos siendo implacables para desmontar sus estructuras de narcotráfico, extorsión, minería ilegal y contrabando.

Si el ELN realmente quiere la paz, necesita mostrarle al país hechos concretos como la liberación inmediata de todos los secuestrados y el fin de todas sus acciones delictivas.

Somos conscientes de que estas decisiones traen implicaciones y desafíos para toda Colombia, pero a los colombianos nunca nos ha tocado fácil y siempre hemos superado los obstáculos. Esta no será la excepción y no nos vamos a dejar intimidar por el terrorismo.

Nos unimos con afecto y emoción a la iniciativa ciudadana de marchar en rechazo al terrorismo y en memoria de los jóvenes asesinados.

Pueden tener la certeza de que estamos preparados para seguir enfrentando todas las organizaciones criminales y seguir construyendo un país pujante, optimista, motivado y comprometido con un mejor futuro.

 

Todos, todos unidos contra el terrorismo. Al terrorismo solo con la ley, pero con todo el peso de ella.

 

Bohemian Rhapsody -La vida de Freddy Mercury

Love Story - La voz de el inolvidable Al Martino

 

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