Moscú, 15 de julio RAM_ Francia impuso su jerarquía y aprovechó el cansancio de Croacia para doblegarla 4-2 en la final de la Copa Mundial de Rusia-2018 y conquistar así su segundo título universal de fútbol

Los Bleus ganaron el duelo con un autogol de Mario Mandzukic a los 18 minutos y dianas de Antoine Griezmann (m. 38 de penalti), Paul Pogba (59) y Kylian Mbappé (65). Por los balcánicos perforaron las redes Ivan Perisic (28) y Mario Mandzukic (69).

El equipo francés levantó el cetro 20 años después de Francia-1998 ante un equipo croata que jugó su primer duelo decisivo. Además, Didier Deschamps se convirtió en el tercer hombre en ganar el trofeo como jugador y entrenador, sumándose al brasileño Mario Zagallo y al alemán Franz Beckenbauer.

No hubo revancha para Croacia, que hace dos décadas perdió con Francia en las semifinales de aquel Mundial en suelo galo que consagró al conjunto anfitrión.

Los galos suceden en el trono a los alemanes, quienes abdicaron la corona lograda hace cuatro años en Brasil en la primera ronda de este Mundial, y reinarán hasta el próximo que organizará Qatar dentro de cuatro años.

El combinado francés es el sexto seleccionado en alzar al menos dos veces la Copa del orbe, después de que lo hicieran (Brasil, que suma cinco), Alemania e Italia (cuatro cada uno) y Argentina y Uruguay (con dos festejos por bando).

Después de 20 años de larga espera, Francia logró reconquistar el trono del fútbol mundial; la generación de Antoine Griezmann y Kylian Mbappé quebró a Croacia en la final de Rusia-2018 e hizo realidad la segunda coronación de Les Bleus.

Los galos fueron el mejor equipo del campeonato, por mucho el más pragmático. Sus jugadores demostraron temple a la hora cero y jamás dejaron de creer en el objetivo de alzar el trofeo. Croacia fue un digno rival, pero solo eso.

Empecemos por el principio. El estadio Luzhniki de esta capital estaba a reventar. Más de 80 mil almas acudieron al partido de balompié más importante de los últimos cuatro años. La enorme mayoría hinchaba por los croatas. Era lógico, peleaban David y Goliat.

Entonces sonó el pitazo inicial y comenzó a rodar el balón. El ruido era atronador en el recinto, era imposible escuchar siquiera al compañero del asiento de al lado. Los equipos, mientras tanto, cogieron los primeros minutos del duelo para estudiarse, para reconocer las debilidades del rival.

Croacia dominaba en los primeros compases, eso es un hecho. Francia estuvo contra las cuerdas por buen rato, aunque sin sufrir demasiado. Sin embargo, la suerte se alió con los galos, o lo que es igual, la mala fortuna le jugó una mala pasada a los croatas.

En el 17, Marcelo Brozovic tumbó a Griezmann en las cercanías del área y el árbitro argentino Néstor Pitana cobró falta. Un minuto después, el propio delantero galo sacó el tiro libre y Mario Mandzukic marcó en propia puerta.

Hasta ese momento el fútbol era totalmente injusto con Croacia.

Pero las aguas tomaron su nivel y los croatas obtuvieron premio al esfuerzo. En el 28, Ivan Perisic golpeó de zurda el balón y salió un misil que llegó hasta el fondo de las redes. Era el 1-1 transitorio.

El Luzhniki enloqueció. El anunciador del estadio cantó -o más bien gritó- el gol como si hubiera marcado Rusia.

Los croatas seguían al alza y Francia, con su pragmatismo característico, mostraba una sangre fría bestial ante la adversidad.

Y entonces la suerte volvió a premiar a los franceses en el minuto 38, en esa ocasión beneficiados por las bondades del videoarbitraje asistido (VAR).

 

Perisic tocó claramente con la mano el balón dentro del área croata, pero Pitana no 'cantó' penalti. Los galos protestaron enfurecidos y el principal acudió a las cámaras para reconsiderar su decisión: Era pena máxima, no había duda alguna.

Griezmann aprovechó el 'regalo' para marcar desde el punto penal. Francia, que hasta entonces no había hecho un tiro a puerta, volvió a tomar la delantera en el partido.

Así llegaron al medio tiempo. Los galos tenían cerca su segundo título mundial, los croatas soñaban con subir al trono por primera vez en la historia.

Entonces, en la segunda mitad, parece que cambiaron los equipos. Francia salió a por todas y Croacia perdió empuje. Era visible desde todos los ángulos.

Y llegó la sentencia. Paul Pogba marcó en el 59 y Mbappé puso el 4-1 en el 65. En seis minutos Francia aseguró la corona y Croacia vio desvanecerse la quimera. A esas alturas y con esa ventaja era obvio que no habría un nuevo campeón mundial.

Mandzukic descontó en el 69, al aprovechar un error garrafal del arquero Hugo Lloris. Los de camisa a cuadros vieron la luz, pero era un espejismo, era un oasis en medio del desierto.

Con el pitazo final, Francia gritó y celebró y subió al trono. El 4-2 fue definitivo. Era su segunda coronación en la historia del balompié. Esta generación emuló con aquella de 1998, que humilló por 3-0 a Brasil en la gran final, con Zinedine Zidane en rol protagónico y Didier Deschamps en función de capitán.

Precisamente Deschamps se convirtió en el tercer ser humano que levanta el trofeo de monarca como jugador y como técnico, y pasó a engrosar el selecto club que solo integraban el brasileño Mario 'El Lobo' Zagallo y el alemán Franz 'El Káiser' Beckenbauer.

Griezmann dio un paso de gigante en la carrera por el Balón de Oro de este año. A todas luces será el encargado de poner punto final a la dictadura de la última década de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Esta generación está lista para crear una dinastía en el fútbol mundial. Los Griezmann, Mbappé, Pogba y compañía tienen un futuro brillante en el camino.

Francia, de hecho, fue el único equipo favorito precompetencia que hizo valer los pronósticos, tras los fiascos de España, Brasil, Alemania, Argentina y Portugal.

ÂíAllez Les Bleus! Francia toda está de fiesta. La torre Eiffel saluda a sus campeones

 

Moscú, 11 de julio RAM_ Una combativa Croacia remontó hoy aquí ante Inglaterra y la derrotó 2-1, en la segunda semifinal de la Copa Mundial de fútbol Rusia-2018, extendida al tiempo extra.

Ivan Perisic empató de manera provisional el partido a los 68 minutos y Mario Madzukic (108) sentenció el duelo en el estadio moscovita de Luzhnikí. Por los ingleses perforó las redes de tiro libre Kieran Trippier (m. cinco).

Apenas comenzado el partido, Trippier cobró de manera espectacular un falta para superar la barrera por arriba y entrar muy cerca de la escuadra croata.

Los ingleses dominaron la primera mitad y crearon más opciones para ampliar el marcador frente a un rival, que necesitó de tiempo para reaccionar y tomar las riendas de un encuentro muy disputado.

Ya en la parte complementaria, Perisic empató el encuentro a los 68 minutos al aprovechar un centro desde la derecha Sime Vrsaljko, el delantero croata ganó la partida a Kyle Walker y remató levantando una pierna para batir al guardameta Jordan Pickford.

Cuando todo apuntaba a la definición desde la lotería de los penales, Perisic colgó la pelota en el área con la cabeza y Madzukic recibió el balón en la frontal para sacar un disparo cruzado con potencia y superar a Pickford.

Croacia, en su primera final de un Mundial de fútbol, disputará el título el domingo con Francia, triunfadora el martes 1-0 ante Bélgica, en la primera semifinal.

Croacia se metió en la historia de los grandes del fútbol 

Croacia silenció hoy a los mil demonios y clasificó por primera vez a la gran final de la Copa del Mundo de Rusia, al vencer en la prórroga por 2-1 a Inglaterra, la cuna del fútbol.

Tras la independencia en 1991, los croatas intentaron una y mil veces llegar a un partido por la corona universal. Después de tantos sinsabores, el sueño se convirtió en realidad y el próximo domingo tendrán la oportunidad de proclamarse campeones.

Un juego vibrante 

La escuadra de Los Tres Leones hizo estallar el moscovita estadio Luzhniki a muy poco de haber comenzado el partido. Kieran Trippier marcó de tiro libre, un cobro exquisito por encima de la barrera que dejó sin opción alguna al arquero Danijel Subasic.

El tanto de Trippier, según datos del famoso estadístico Mister Chip, significó el primero de un jugador con el dorsal 12 en Rusia-2018. Así todos los números, del 1 al 23, ya archivan al menos una diana en el campeonato (contando el autogol de Yann Sommer, el portero de Suiza, el 1).

Trippier, vale recordarlo, jamás había marcado un gol con la elástica de Inglaterra, y vino a hacerlo aquí, en las semifinales de una Copa del Mundo y de cobro directo.

Corría apenas el minuto cinco y ya el duelo estaba condicionado: Croacia atacaría como si no hubiera un mañana e Inglaterra defendería con uñas y dientes, con el contragolpe de principal aliado.

El libreto tenía cuño. Los croatas asediaban a los británicos, Luka Modric e Ivan Rakitic movían al equipo a buena velocidad, pero Inglaterra metía pánico cada vez que robaba el balón y Raheen Sterling y Delle Ali salían corriendo como balas en busca del otro tanto.

Los hinchas ingleses no paraban de cantar. Desde el pitazo inicial hicieron gala de vasto repertorio y en muy poco tiempo ya habían entonado más canciones que los Beatles en toda su vida.

Cerca de la media hora, Harry Kane, la gran superestrella del Tottenham, desaprovechó un mano a mano, solo ante Subasic, que hubiera puesto plomo en la parte inglesa de la balanza.

En el 35, Jesse Lingard también botó por el caño una oportunidad de oro, imperdonable, mientras Rakitic pudo igualar las acciones en el 44, pero la zaga de Los Tres Leones desarmó al centrocampista antes que intentara el disparo.

Así llegó el medio tiempo. Con todo abierto, con posibilidades y sueños infinitos para ambos contendientes. Francia, que ayer había asegurado su presencia en el partido por el trono, miraba cada detalle del duelo.

Inglaterra, donde muchos dicen que se inventó el fútbol, intentaba incluirse en la gran final por segunda vez en la historia, mientras Croacia hacía de tripas corazón para debutar en esa instancia, nunca había superado las semifinales.

Ya en el 55, los ingleses pudieron ampliar pero primero Kane y luego Lingard, en jugada continuada, fueron incapaces de mandar la pelota al fondo de las redes.

Nueve minutos más tarde, los croatas fueron a la carga pero el disparo de Ivan Perisic, que iba con destino a gol, se estrelló en la anatomía de Kyle Walker. Pero Croacia obtuvo el premio a la insistencia sin límites. Perisic logró empatar las acciones en el 67, al embocar a gol un preciso centro desde la derecha de Sime Vrsaljko, tras anticiparse magistralmente a la zaga rival.

En el 71 continuó la revolución croata. Rakitic envió el balón al poste e hizo vibrar el estadio. Las oleadas de los ex yugoslavos arreciaban. Los bulliciosos hinchas ingleses apenas se escuchaban en las tribunas.

Era el ahora o nunca para Croacia. Los Tres Leones sufrían como nunca, era un martirio ultrajante el duelo para ellos en ese momento.

El carrusel de emociones de los últimos 10 minutos era infernal. Mario Mandzukic pudo adelantar a los croatas pero el arquero Jordan Pickford se lo impidió; Perisic, al poco rato, también tuvo en sus botas el tanto del triunfo, pero su disparo salió alto, por encima de la portería.

Demencial, el Luzhniki era un manicomio; los 22 futbolistas parecían perros de presa; gritos atronadores de 'England', 'Croacia'... hasta de 'Rossia' se escuchan en las gradas. Los decibeles eran demasiados.

Inglaterra pudo ganar en el 91, pero Kane, con todo a favor, cabeceó por fuera. Dejaba escapar así todas sus posibilidades alrededor del Balón de Oro.

Entonces, los tiempos extra, algo que no era raro para ningún equipo. Para Croacia era algo de todos los días: en octavos superó a Dinamarca y en cuartos a Rusia, en ambas ocasiones en la lotería de los penales. Mientras, Inglaterra hizo lo propio en octavos ante Colombia.

De regreso a la acción, en el 98 John Stone metió un potente cabezazo a la salida de un córner, pero Vrsaljko salvó a Croacia, al rechazar la pelota cuando estaba a punto de cruzar la línea de meta, era gol cantado.

En el 105, Pickford realizó la mejor atajada de su vida, o al menos la más importante, y volvió a negarle el gol a Mandzukic; bestial la acción del portero inglés, monumental.

Pero el fútbol quiso premiar a Mandzukic. El poderoso delantero de la Juventus, de zurda, marcó la ventaja para los croatas en el 109, a pase de Perisic, y envió a Inglaterra, una vez más, al infierno angustioso de los perdedores.

 

 

 

 

 

Kazán, Rusia, 06 de julio_ RAM_ Bélgica superó hoy aquí 2-1 a Brasil, con pase a las semifinales de la Copa Mundial de Fútbol Rusia-2018, y dejó a la justa sin equipos latinoamericanos.

Ambos rivales emplearon los primeros compases para estudiarse. Sin embargo, el equipo europeo se animó con un disparo sin consecuencias de Kevin De Bruyne.

Brasil rozó el gol en el 8. En un córner Thiago Silva la tiró al palo. Bélgica respondió en el 9 con un furioso contragolpe que abortó la zaga rival.

Ritmo y emoción se apoderaron del duelo. Sin embargo, en el 14 Bélgica festejó. Eden Hazard centró al primer palo desde la esquina y tras tocar primero Gabriel Jesús, Fernandinho mandó el balón al fondo de su portería con un remate sin querer con el hombro.

La anotación espoleó a Brasil que tomó la iniciativa. Su rival se organizó en defensa y comenzó a gestar el contragolpe. Los sudamericanos asediaron el arco belga en el 26. Marcelo disparó desde fuera del área y tras rechace del arquero Thibaut Courtois, la zaga despejó el peligro.

El equipo europeo planteó el contragolpe como arma letal y encontró recompensa en el 32. Romelu Lukaku montó la contra en campo propio y tras superar a Fernandinho con mucha potencia y a todo el que salió a su paso, jugó con un De Bruyne que se sacó un potente disparo desde el pico del área. Con su chut cruzado y potente le dio el segundo gol a Bélgica.

Respondió en el 37 Brasil. Coutinho chutó desde la frontal del área, pero Courtois se estiró para evitar el gol. En el resto del primer tiempo continuó atacando el conjunto sudamericano, pero sin efectividad.

El equipo sudamericano se apoderó del balón al inicio de la segunda parte y atacó con todo. Bélgica se defendió con orden y en el minuto 61 casi logra el tercero. Hazard finalizó un contragolpe con un remate por fuera del arco brasileño.

Brasil lo intentó en el 63. Douglas Costa disparó, pero Courtois despejó el balón. Continuó con el balón la selección latinoamericana, pero su rival conociendo su ventaja se administró mejor y se limitó a jugar al contragolpe.

Brasil festejó en el 75. Renato Augusto cabeceó con efectividad y batió la portería europea. En el minuto 80 Renato Augusto tuvo el empate, pero disparó fuera. Coutinho también estuvo cerca en el 83. Su chut se fue por alto.

A partir de ahí Bélgica controló los tiempos y clasificó a las semifinales de Rusia-2018, en la que retará a Francia.

 

 

 

 

Rusia, 09 de julio_ RAM_ Comienza la cuenta regresiva para la final y ya están decididos los cuatro equipos que disputarán las semifinales.

Entre el martes y el miércoles jugarán el boleto para el partido transcendental del próximo domingo y así ponerle un broche de oro a esta cita mundialista.

Los equipos europeos luego de protagonizar las últimas ediciones de la Copa del Mundo sobre los elencos sudamericanos. Tras la eliminación de Uruguay y Brasil y los restantes de Europa, buscarán extender el dominio europeo por 16 años.

El sábado por la tarde Rusia, anfitrión de la Copa del Mundo, fue el último eliminado en instancia de cuartos de final.

Los cuatro semifinalistas del Mundial de Rusia 2018 ya están definidos y el miércoles próximo 10 y jueves 11 de julio se definirán los equipos que pelearán por la preciada Copa.

Cuatro selecciones europeas fuertes físicamente, pero con gran calidad y entrega en cada una de sus líneas buscarán ser protagonistas de las semifinales.

Francia: la juventud de Francia se está llevando todas las miradas en Rusia 2018. Sin lugar a dudas la energía que le imprime Kylian Mbappé en el frente del campo lo hace uno de los más destacados en este Mundial sobre Antoine Griezmann.

Pero en el medio campo está la gran apuesta y victoria de Didier Deschamps. Con Kanté como el gran correcaminos y líder de esa zona, el entrenado ha encontrado el equilibrio con el apoyo del espigado Paul Pogba. Además, las intromisiones de Tolisso o Matuidi le dan el plus de velocidad a un sector que se comporta a la perfección.

Bélgica: Roberto Martínez demostró que tiene un equipo joven, ambicioso y muy versátil. En el inicio del Mundial demostró un 3-5-2-1 efectivo, pero frente a Brasil consiguió la clasificación con un 4-3-3 especial.

La juventud, pero a su vez la experiencia adquirida en el fútbol inglés, de Lukaku, De Bruyne y Hazard han hecho un ataque demoledor y al que aún no encuentran como detener. Además, el apoyo de Witsel y Fellaini en la zona de volantes le ha dado la fortaleza a los belgas para pelear cada balón. La zaga defensiva, liderada en el arco por Courtouis y en la zona defensiva por Kompany, los ha hecho una selección que aún no conoce la derrota en Rusia 2018.

Inglaterra: con la base de la Premier League y un equipo base ya consolidado ha logrado sobreponerse en las diferentes fases del Mundial. Su juego aéreo es la base de su ataque, pues por esta vía ha logrado cinco anotaciones.

Pero en el campo también tienen otras cualidades como el rápido juego por los costados con Ashley Young y Kevin Trippier, mucho más cuando se juntan con Jessi Lingard y Raheem Sterling, los habilidosos atacantes del frente. Además cuentan con el goleador del Mundial de Rusia: Harry Kane, un hombre al que no le regalan un centímetro para el remate.

Croacia: su zona de volantes es de las más envidiadas en este Mundial. Pocas selecciones se pueden jactar de tener la calidad de hombres como Modric y Rakitic como los creativos. Pero la velocidad de Rebic y Perisic los hacen poderosos en las bandas.

Calidad le sobra al equipo de Zlatko Dali?, quien ha movido bien sus fichas para salir adelante en cada difícil fase que ha disputado en este Mundial de Rusia.

_RAM_ 

 

 

 

Nizhni Nóvgorod, Rusia, 06 de julio_ RAM_ La selección uruguaya de fútbol cayó hoy aquí ante su similar de Francia 2-0 durante el primer choque de cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018.

La ausencia por lesión del principal atacante charrúa Edison Cavani terminó condicionando las opciones de los sudamericanos, quienes no encontraron la forma de acechar en el arco francés.

Uruguay dominó los primeros minutos del partido y marcó presencia en la mitad de cancha rival, pero Francia acomodó sus líneas y logró tomar el control del partido hasta el pitazo final del encuentro.

A los 39 minutos, una falta a metros del área de Rodrigo Betancur, que llegó tarde a cortar una jugada golpeando a Corentin Tolisso, derivó en el primer gol del partido.

Tras un centro de Antoine Griezmann por la banda derecha, Raphael Varane le ganó la posición a Matías Vecino y cabeceó al segundo palo de Fernando Muslera que, pese a su estirada, no llegó a tapar el disparo.

A dos del cierre del primer tiempo y por la misma vía, de pelota parada, Uruguay tuvo el empate en la cabeza de Martín Cáceres, peri en esta ocasión Hugo Lloris supo rechazar el disparo de manera espectacular.

Sin muchas oportunidades de cara a la portería rival los sudamericanos vieron como los europeos ampliaban la ventaja en el 61´ tras un garrafal error de su cancerbero Muslera, a quien se le escapó de sus manos un disparo de Antoine Griezmann desde fuera del área que venía sin mucho peligro.

Ahora los galos esperarán en semifinales por el ganador del partido entre Brasil y Bélgica.

Doce años después Francia volvió a alcanzar las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA y lo hizo tras vencer a una combativa Uruguay que acusó en exceso la baja del lesionado Edinson Cavani. Arrancaron fuerte los charrúas y a Cristhian Stuani, sustituto del 'Matador', el tiro cruzado se le fue por poco. Andaba la Celeste muy seria en defensa, como acostumbra, cerrando todos los espacios.

Francia tenía más la pelota y combinaba bien hasta llegar al área rival, donde los uruguayos no permitían jugadas de peligro. Así las cosas, el 0-1 para Francia llegó a pelota parada, paradójicamente, una de las fortalezas de la Celeste. Raphäel Varane desatascó el partido con un remate de cabeza a centro de Antoine Griezmann. Tuvo la réplica Martín Cáceres antes del descanso, pero su remate de cabeza fue milagrosamente salvado por Hugo Lloris en una de las estiradas del torneo.

En la reanudación, el Maestro Tabárez buscó una reacción en los suyos y dio entrada a Maxi López y el Cebolla Rodríguez, pero un error del arquero Nando Muslera al intentar desviar un tiro centrado de Griezmann terminó por ahogar las esperanzas celestes.

El análisis de los enviados especiales de FIFA.com

Florencia Simoes, con Uruguay

Todo lo que Uruguay no sufrió en partidos anteriores, lo sufrió contra Francia. A pesar de que los Bleus dominaron el juego, la Celeste creo ocasiones de peligro en el área rival, pero se encontró con un Lloris en su mejor tarde. En el segundo tiempo, Tabárez apostó a los cambios en el medio de la cancha para darle más dinámica a su equipo, pero no lograron cambiar el trámite del partido. Uruguay se despide del Mundial con la frente en alto, debido a su gran rendimiento a pesar de este último encuentro.

Adrien Gingold, con Francia

En cuestión de intensidad, este partido fue el que todos esperábamos. Antes y después de los goles, del primer al último minuto, fue un choque de mucha tensión. Pero dos pares de manos hicieron la diferencia: las de Hugo Lloris salvaron a Francia, mientras que las de Muslera hundieron a Uruguay. Francia hizo un gran trabajo en defensa y los uruguayos no encontraron espacios pese a sus intentos por darle vuelta al partido.

Jugador del Partido

Antoine Griezmann volvió a demostrar que es uno de los mejores jugadores del mundo. Además de dirigir las jugadas de ataque de los suyos combinando y ofreciéndose una y otra vez, el delantero fue protagonista en los dos goles de Francia. Primero puso un centro medido a la cabeza de Varanne y después hizo el segundo con la colaboración de Muslera.

El dato

Tuvieron que pasar 279 minutos de juego entre franceses y uruguayos en una Copa Mundial de la FIFA para volver a ver un gol. 52 años mediaron entre el tanto marcado por Julio César Cortez en 1966, en la victoria por 2-1 de la Celeste, y el logrado hoy por Varanne. Entre medias, dos 0-0 entre Celestes y Bleus, en las fases de grupos de 2002 y 2010.

Lo que viene

Francia - -Bélgica, 10 de julio, San Petersburgo

 

 

 

 

Bohemian Rhapsody -La vida de Freddy Mercury

Love Story - La voz de el inolvidable Al Martino

 

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