Una fecha para el olvido en la historia del fútbol suramericano se vivió hoy en el mundial de Rusia luego que los únicos sobrevivientes del balón píe técnico y bien jugado como Brasil y Uruguay cayeron ante Bélgica y Francia, con lo que sentenciaron su despedida de la competencia más importante del mundo.

En primera instancia Uruguay con la ausencia de su goleador Edison Cavani, cayó 2-0 ante una Francia apoyada con algo de suerte, en un partido en el que los charrúas no lograron desarrollar un juego claro como en las fechas anteriores y por el contrario, se vieron afectados por una equivocación de su portero Fernando Muslera, que representó el segundo y definitivo gol de los galos.

Las anotaciones de Francia fueron del defensor central Raphael Verane y del infaltable goleador Antonine Griezmann.

Los uruguayos lucharon sin resultados positivos y vieron resignadas sus ilusiones de llegar a la semifinal del mundial que se juega en Rusia a pesar de contar con un equipo sólido y lleno de figuras sobresalientes como Diego Godín, Luis Suárez y el ya mencionado Edison Cavani, entre otros.

En el cierre de la jornada, Brasil se vio como en muchos años no se había visto. Luego de un autogol de Fernandinho en el inicio del encuentro con Bélgica, los pentacampeones del mundo se vieron disminuidos por un equipo belga contundente y liderado por Hazard, Lukaku y De bruyne, este último anotador del segundo gol en un contragolpe positivo en contra del arco de Alisson.

El descuento de Brasil fue de Renato Augusto que de nada sirvió, así como los intentos de Neymar, Gabriel Jesús, Coutinho o William para emparejar el marcador y forzar extratiempo.

Ahora Bélgica jugará contra Francia en la búsqueda de un cupo para la final del mundial de Rusia, el próximo martes.

 

 

Nizni Nóvgorod, Rusia, 02 de julio_ RAM_ En un encuentro cambiante, Bélgica demostró que además de grandes jugadores tiene capacidad para recuperarse: venció por 3-2 a Japón tras levantar dos goles de desventaja. En cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 lo espera nada menos que Brasil.

Tras un primer tiempo parejo, en el que salvo pequeños lapsos de dominio de uno y otro las virtudes defensivas opacaron a las ofensivas, Japón tiró dos guantazos de nocaut en el inicio del complemento: enorme definición cruzada de Genki Haraguchi a los 48 y, cuatro minutos después, Takashi Inui amplió con un golazo desde fuera, su segundo del torneo.

Era una prueba de personalidad para esta Bélgica llena de talento. Tuvo varios minutos de histeria y Roberto Martínez apostó por el acoso aéreo con la entrada de Marouane Fellaini. Le dio resultado. El cabezazo bombeado de Jan Vertonghen a los 69 la metió en partido. A los 74, los 194cm de Fellaini aparecieron en el corazón del área para el 2-2.

Los Diablos Rojos fueron por el tercero. Kawashima salvó ante el cabezazo de Lukaku. Courtois también debió revolcarse y, cuando todos en Rostov pensaban en el alargue, Nacer Chadli transformó en golazo una contra de manual en el cuarto minuto de descuento.

Comenzó el equipo asiático impetuoso tratando de apoderarse del balón en los primeros minutos. Su primera acción de peligro llegó en el minuto dos. Shinji Kagawa disparó desde la frontal pero se marchó fuera por poco.

La reacción belga llegó en el 15. Eden Hazard lideró un contragolpe que Yannik Carrasco no finalizó por mérito de la defensa japonesa.

A partir de ese momento el conjunto europeo se apoderó del balón y creó las mejores opciones de peligro. En el 22 Romelu Lukaku lo intentó, pero su disparo tocó en un defensa y se marchó a córner. Estuvo muy cerca en el 26 Lukaku de inaugurar el marcador. Maarten Martens centró perfecto pero el atacante no definió.

Japón intentó devolver el golpe en el 33. Hiroki Sakai se animó, pero el arquero Thibaut Courtois​ controló a dos tiempos. Los últimos minutos de la primera mitad fueron para Bélgica, que a pesar de gozar de las mejores opciones no perforó el arco de los nipones.

La segunda parte se inició con un disparo al poste por parte del cuadro belga. La acción espoleó a los japoneses que encontraron su recompensa en el 48. Genki Haraguchi con un disparo cruzado batió a Courtois. Los asiáticos golpearon de nuevo en el 52. Takashi Inui le pegó desde la frontal y el balón se anidó en el arco europeo.

Bélgica no se rindió. La desventaja le obligó a buscar el descuento lo que propició un duelo de ida y vuelta. Encontró premio a su esfuerzo en el 70. Jan Vertonghen anotó de cabeza y cuatro minutos después llegó el empate también con la testa por intermedio de Marouane Fellaini.

La selección belga casi sentencia el pulso en el 86 con par de remates de cabeza que abortó el portero nipón. El jaque mate en el 94 cuando Nacer Chadli culminó un eficaz contragolpe.

El análisis de los enviados especiales de FIFA.com

Simon Massart, con Bélgica

Hasta el gol de Vertonghen, Bélgica falló en demostrar la resiliencia mental que se necesita en este tipo de partidos de un Mundial, pero a partir de allí, gracias a que tal vez los japoneses hayan pagado caro su esfuerzo anterior, el nivel mejoró. El equipo pasó por una montaña rusa de emociones hasta llegar a ese gran contragolpe que posibilitó el triunfo final. Y el alivio.

Hidetoshi Suzuki, con Japón

Es un resultado muy decepcionante para Japón después de tener dos goles de ventaja. Todo parecía controlado pero un error del portero Kawashima posibilitó el primer gol. Allí perdió el tempo y el ritmo del partido. Concedió el empate muy rápido y el tercero fue cruel. Muy triste pero esto es el fútbol. Un solo fallo puede cambiar un partido. Los Samuráis Azules deben aprender de esto.

Jugador del Partido

Pese a que Eden Hazard no tuvo uno de sus mejores partidos hasta el primer gol belga, el capitán se las ingenió para aparecer en el momento caliente, cuando su equipo necesitó de él para concretar una remontada que quedará en los libros.

El dato

48 - Es la primera vez en 48 años que un equipo levanta un 0-2 en la fase de eliminatorias directas de un Mundial. La última vez había sido Alemania ante Inglaterra (3-2) en los cuartos de final de México 1970.

Lo que viene

Brasil - Bélgica, 6 de julio, Kazán

 

 

MOSCÚ (Sputnik) — La derrota de la selección de fútbol de España ante Rusia en el partido de octavos de final del Mundial fue un duro golpe para todos los jugadores del equipo, expresó el capitán de la Roja, Sergio Ramos.

"No tuvimos suerte, pero como capitán estoy orgulloso, así que debemos sobrevivir a esta derrota, que nos hará más fuertes, debemos levantar la cabeza después de este duro golpe", manifestó Ramos a los periodistas tras el partido.

El defensa y capitán del Real Madrid señaló que "el partido de hoy fue difícil, podemos jugar de manera diferente, pero volvemos a casa con la cabeza bien alta, haciendo todo lo que está en nuestro poder contra el excelente equipo ruso que mostró una excelente forma física".

 

Samara, Rusia, 02 de julio_ RAM_ Brasil demostró hoy aquí por qué se encuentra entre los principales candidatos a levantar la Copa Mundial de Fútbol en Rusia 2018, luego de derrotar 2-0 a México en la ronda de octavos de final.

Al contrario de otros equipos que a priori eran considerados favoritos y finalmente fueron eliminados, la canarinha ha venido de menos a más, con demostraciones cada vez más convincentes a medida que pasa el torneo.

Este lunes el scracht no perdonó a los mexicanos con goles de Neymar y Roberto Firmino, que ubicaron a los sudamericanos en la fase de cuartos de final en espera del desenlace del choque entre Bélgica y Japón.

Neymar logró abrir el marcador en el minuto 51 al empujar el balón al fondo de las redes tras un excelente desborde de William por la izquierda que dejó en el camino a toda al defensa rival.

Se trató del segundo gol en el Mundial de Rusia de la estrella brasileña, tras marcar el segundo tanto frente a Costa Rica. El ‘10' de Brasil también lleva seis dianas en el global de sus participaciones en los mundiales e iguala las cifras que lograron en su día Roberto Rivelino y Bebeto.

El gol constituyó la anotación número 227 en toda la historia de los auriverdes en Copas del Mundo con lo que superaron a Alemania (226) como la selección con más dianas en este certamen.

La sentencia llegó en el minuto 88 por medio de Firmino, con un remate con la derecha desde muy cerca al centro de la portería tras un excelente contrataque.

Eran conscientes de sus limitaciones, la consigna era aguantar el resultado lo máximo posible y apostarle a un contragolpe. Pero si hay algo que tiene claro Juan Carlos Osorio es que los jugadores explosivos rompen cualquier tipo de plan: ese hombre fue Willian. Y así, Brasil venció 2-0 a México y se clasificó a los cuartos de final por séptimo mundial consecutivo.

El atacante del Chelsea desequilibró la defensa rival y asistió a Neymar Jr., quien sólo tuvo que empujar el balón a los 51 minutos. Al 88', Roberto Firmino anotó el tanto lapidario luego de un buen desborde del astro del PSG, quien no ha brillado en Rusia 2018, pero que apareció en los dos goles de los pentacampeones del mundo.

Memo Ochoa atajó cinco balones claros y, como en Brasil 2014, nuevamente fue la figura de México. Hay caras largas en el cuadro azteca, otra vez se quedó con las ganas de jugar el quinto partido de una Copa del Mundo, logro que no consigue desde el México 1986, pues se quedó en octavos de final por séptima vez al hilo. (Vea nuestro especial de Rusia 2018)

Se acaba el capítulo de Juan Carlos Osorio al mando de los aztecas El camino estuvo repleto de piedras y de dardos, pero al final se despide volteando, a punta de trabajo, la opinión pública a su favor. La conclusión es unísona: digna presentación de México en Rusia 2018.

 

Nizhni Nóvgorod, Rusia, 01 de julio_ RAM_ Tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario, Croacia debió llegar hasta la tanda de penales para derrotar hoy a Dinamarca y clasificar a los cuartos de final de la Copa del Mundo de fútbol de Rusia-2018.

El gran héroe del partido fue el arquero croata Danijel Subasic, quien paró tres de los cinco disparos de los daneses en los penaltis.

Croacia, que llegó a este duelo con balance perfecto de tres victorias en tres salidas, estuvo al borde del colapso, algo cada vez más habitual en esta cita del orbe, de la cual ya se han despedido gigantes como Alemania, Argentina, España y Portugal.

Cuando aún se acomodaban los equipos sobre la cancha, incluso algunos jugadores aun estiraban las piernas, Dinamarca abrió el marcador, al aprovechar un despiste de la defensa croata.

Los daneses lograron un saque de banda. Corría apenas el segundo minuto de juego. El zaguero Henrik Dalsgaard envió la pelota directo al área para que, tras un rebote, Mathias Jorgensen enviara el balón al fondo de las redes.

Pero apenas unos instantes después, en el minuto cuatro, Croacia empató el duelo por intermedio de Mario Mandzukic, quien aprovechó una acción fortuita para marcar a placer, solo ante la portería.

Sime Vrsaljko centró raso, un pase de la muerte desde la derecha; su envío llegó a ser despejado por Dalsgaard, pero el balón, caprichoso, golpeó en el rostro del danés Thomas Delaney y quedó a merced de Mandzukic, quien no perdonó e igualó las acciones.

Después de ese comienzo estremecedor, las acciones se calmaron, al extremo que el empate 1-1 perduró durante los 90 minutos reglamentarios.

Croacia manejaba mejor el balón para crear sus ocasiones, pero Dinamarca, disciplinada, montaba contragolpes enérgicos y vertiginosos, con los cuales puso en más de un apuro a la defensa rival.

Y entonces llegaron las prórrogas. El cansancio se notaba en todos los jugadores -los virtuosos y los guerreros-, pero la ilusión de millones de personas en Croacia y Dinamarca generaba energías donde no las había.

Transcurrieron los primeros 15 minutos y nada, el empate permaneció inmóvil, sin muchos sobresaltos.

En los segundos 15 minutos el duelo tuvo más acción y aunque también prevaleció la igualada a un gol por bando, para dar paso a la definición por penales, Croacia tuvo una oportunidad única para haber sentenciado el partido.

Luka Modric, en el minuto 115, habilitó a Ante Rebic con un pase magistral al espacio, y este encaró y dribleó al arquero Kasper Schmeichel quedando solo de frente al arco vacío, pero Jorgensen llegó desde atrás y tumbó al atacante, acción en la que el árbitro pitó penalti.

Modric, el mejor jugador croata, aceptó la responsabilidad de cobrar la pena máxima, pero fue incapaz de vencer a Schmeichel, quien tapó el disparo sin dar rebote para devolverle el aliento a los daneses.

Entonces llegó la definición por penales y en esa estresante batalla resultó ganadora la escuadra de Croacia, tras un sensacional duelo entre los porteros: Schmeichel estuvo inmenso y detuvo dos lanzamientos, pero Subasic fue incluso mejor, al contener tres cobros daneses.

El gol de la victoria, con el que Croacia gritó hasta romperse las cuerdas vocales, fue a la cuenta de Ivan Rakitic.

De esa manera, Croacia sacó boleto a cuartos de final y de paso se citó con Rusia, que horas antes había superado por 4-3 a España en los penales, tras finalizar 1-1 después del tiempo reglamentario y las dos prórrogas.

Hasta el momento, además de Rusia y Croacia, también tienen garantizada su presencia en la ronda de las ocho mejores las escuadras de Uruguay y Francia.

Mañana continuarán los octavos de final de la Copa con los enfrentamientos Bélgica-Japón y Brasil-México.

Tras un inicio fulgurante de partido en el que se vieron dos goles en apenas 4 minutos, Croacia tuvo que esperar a los penales para derrotar a una brava Dinamarca que se mostró más ofensiva que en anteriores ocasiones, pero quedó sin premio.

No se había cumplido el primer minuto y Dinamarca ya iba 0-1. Mathias Jorgensen disparó entre un mar de piernas y Danijel Subasic no logró evitar que el balón cruzara la línea. Pero poco duró la alegría a los escandinavos. El el 4’ Mario Mandzukic no perdonó en la primera de Croacia y reestableció la igualdad.

A partir de entonces, Croacia se mostró más dominante en el primer tiempo, con Luka Modric dirigiendo las operaciones desde una posición más retrasada que en anteriores partidos. Pero Dinamarca tuvo sus opciones y Christian Eriksen mandó un balón al travesaño.

Los escandinavos se lo fueron creyendo más con el paso de los minutos, pero pecaron de cándidos en sus llegadas al área croata. Los Vatreni, muy fatigados, no alcanzaron a desnivelar tampoco un choque que fue a la prórroga. Ahí Croacia siguió queriendo, pero sin poder -Modric marró un penal en el 116'- y Dinamarca esperó a los penales, confiando en la fortaleza de Kasper Schmeichel. El arquero atajó dos, pero Subasic paró tres y dio el pase a los suyos.

El análisis de los enviados especiales de FIFA.com

Vjekoslav Paun, con Croacia

Tal y como Zlatko Dalic anunció, este partido fue un gran examen para Croacia. ¡Y lo aprobó! La generación dorada se demostró a sí misma y a todo el mundo de lo que era capaz. El tempranero gol de de Dinamarca no afectó al equipo, aunque los daneses hicieron un mejor trabajo y lograron cerrar todos los espacios en el centro del campo. No fue ciertamente un partido brillante de los Vatreni, pero lograron pasar tras una dramática tanda de penales.

Svend Frandsen, con Dinamarca

Durante el tiempo reglamentario, y tras su rápido gol inicial, Dinamarca creó muchas situaciones peligrosas, pero sin poder concretar. Ya en la prórroga, el equipo confió en la organización defensiva que tan buenos resultados le dio durante el torneo. Ninguno de los dos equipos pareció tener energías para atacar durante esos minutos finales, pero los daneses tuvieron un despiste y concedieron un penal a Modric en el 116'. Y ahí, cuando más lo necesitaban, apareció Kasper Schemeichel para atajarlo. En la tanda de penales, el arquero atajó dos, pero no fue suficiente para pasar.

Jugador del Partido

Schmeichel demostró el porqué de su fama de parapenales. Además de mostrarse muy seguro durante todo el partido bajo palos y dirigir con maestría a su defensa, contribuyendo a neutralizar el ataque croata, atajó el penal a Modric en la prórroga, y después otros dos en la tanda de penales.

El dato

En un Mundial marcado por los goles a última hora, este Croacia-Dinamarca registró el empate inicial más veloz de la historia. Nunca antes se había visto que en el minuto 4 de un partido el marcador fuese ya de 1-1. El gol de Jorgensen es, además, el 13º más rápido en un Mundial.

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