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«La fuerza de China irá apareciendo poco a poco»

CC BY 2.0 / confidentjohn / Apple Logo 3

(Sputnik ) – ha pedido a la Administración Trump que cancele la subida del 25% de las tasas de los componentes del nuevo Mac Pro. La compañía ha presentado una solicitud a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, pero no ha servido de nada. El presidente estadounidense ha disipado toda esperanza desde su cuenta de Twitter.

Donald Trump también había prometido reducir los aranceles sobre los componentes electrónicos solo si China era el único lugar donde podían ser fabricados y si su producción no contribuía estratégicamente al desarrollo de la industria china.

El Mac Pro es el ordenador de sobremesa más caro de Apple. Cuesta unos 6.000 dólares y está diseñado para un círculo estrecho de consumidores que necesitan una potencia y un rendimiento excepcionalmente altos. Suelen ser diseñadores, desarrolladores de juegos de ordenador, etc. La generación anterior del Mac Pro se había fabricado hasta ahora en Texas.

Sin embargo, ha resultado ser más difícil producir un solo modelo de ordenador en los Estados Unidos de lo pensado. La empresa creó 500 nuevos puestos de trabajo fabricándolo en Texas, pero el salario promedio de un trabajador era de poco más de 30.000 dólares al año, muy poco dinero para el nivel de vida en Estados Unidos.

Como resultado, según The Washington Post, la gente trabajaba todo el día y solían abandonar el trabajo. Hubo problemas, retrasos… Todo esto complicó el proceso de producción. A eso se añadió que algunos de los componentes del Mac Pro seguían siendo enviados desde China, por lo que la empresa también tenía altos costes logísticos.

Así que Apple volverá a ensamblar el Mac Pro a China. Será producido por Quanta Computer Inc. y ensamblado en su fábrica de Shanghái. A pesar de todas las declaraciones de Trump que daban a entender que la mejor opción para que Apple evitase pagar aranceles aduaneros era volver a ensamblar en EEUU, es casi imposible hacerlo ahora. Para que todo esto funcionase en el país norteamericano, se necesitarían muchos años y grandes inversiones, dice a Sputnik Li Kai, docente de la Universidad de Finanzas de Shanxi (China).
«Lo ocurrido debería hacer pensar a la Administración estadounidense en que la reindustrialización no es algo fácil de conseguir. Las cadenas de producción de suministro funcionan de acuerdo con sus propias leyes y no se basan en directivas. E incluso si algunas instalaciones de producción se trasladan fuera de China, seguirán concentradas geográficamente cerca de China, por ejemplo, en Vietnam, Camboya y Tailandia».

De todas formas, dice, algunos componentes seguirán estando ligados a China, añade. Por eso «el retorno de la producción en el país es un sueño inalcanzable». Si no llevan a cabo reformas estructurales internas y se limitan a tratar de presionar a China, dice, al final, «Estados Unidos será el perdedor».

«Si nos fijamos en el curso de las negociaciones bilaterales, todo ha cambiado en un año. EEUU solía hablar con China solo desde una posición de fuerza. La fuerza de China irá apareciendo poco a poco».
Las negociaciones comerciales entre China y EEUU se reanudarán la próxima semana en Shanghái. Estas serán las primeras conversaciones bilaterales desde mayo.

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